Es una verdad absoluta e ineludible que todos daremos el paso al más allá, pero es un tormento no saber como lo haremos y mucho peor la incertidumbre de cuando. Sólo hay unos cuantos intrépidos que le ponen fecha, hora, modo, lugar y acción a ese momento tan importante de la ¿vida? (Es un poco complicado, como la confusión que me invade cuando intento poner una alarma a las 12:00 ¿es mañana? o es tarde porque no se si aún es o deja de serlo precisamente en ese instante)
Además de todo lo anterior está el hecho no tan ineludible pero si cierto de que nadie nos enseña a morir y seguramente en la mayor parte de los casos la muerte te alcanza en una situación inesperada, vergonzosa, repugnante, sangrienta, pública o qué se yo qué más. Recuerden esos periódicos repugnantes cuyos fotógrafos se esmeran en inmortalizar los calzones sucios de los difuntos sin olvidar la sangre, los pelos, las vísceras todas aquellas cosas que por una buena razón están dentro de nosotros y no las llevamos colgando en exhibición, pero que representa un gran atractivo a la hora de elegir la portada de la prensa y que todo miramos aún sin desearlo por el atractivo morbo que significan, sin reparar en los sentimientos y mucho menos el pudor del recién estrenado vecino del otro mundo. No sé a ciencia cierta si a dicho personaje le dé más o menos el verse exhibido tan penosamente en sus entrañas e intimidades, pero si me preguntan a mí, estaría en contra de que a mi cuerpo mutilado lo fotografíen los paparazis de ultratumba, de los cuales ya difunda no podría eludir al estilo Lady Di (No solo el estar ya muerta sino también porque no cuento ni con chofer ni con limusina ¿penoso no?)
En fin, por eso propongo la creación de un manual breve donde todos podamos encontrar respuestas a nuestras dudas más frecuentes acerca de esta gran casa que más temprano que tarde hemos de habitar; y que además nos permita conocer las opciones que tenemos de tomar el toro por los cuernos, o a la Pelona por los huesos (suena mejor y hasta rima) y darle un refrescante giro a todo este fúnebre asunto del "Ultimo gran viaje"
LECCION 1: ¿Final de la vida, un paso al más allá o culminaciòn de un plan?
¿Por qué no en lugar de tomarlo con miedo o recelo no mejor comenzamos hoy a planear con calma -ánimas y tengas tiempo- el paso que vas a dar? Si lo piensas, compramos un seguro médico, un seguro de vida, hacemos un testamento, damos a conocer nuestra última voluntad, qué deseamos que hagan con nuestros restos (¿por qué no les dirán sobrantes?) pero nada está pensado para el momento en sí, sino para "después de" y es en tal modo tabú que sólo en un lugar del mundo hay una discusión seria sobre lo que se ha dado en llamar EUTANASIA y en ningún lugar del mundo se discute sobre la factibilidad del suicidio como una forma razonable y razonada de ponerle fin a la vida.
Imagínese solamente la posibilidad de organizar un agradable evento en donde todos tus seres queridos te acompañan, pero no en un momento de desasosiego y desesperación tratando de retenerte de un modo infrahumano, con dolor, causando pena, sin dignidad, sin intimidad; sino al contrario, donde todos están tranquilos y aunque suene desalmado contentos porque llega un momento único y especial y hay una posibilidad maravillosa que se abre de este modo: Pasa por lo general que después de arrojar el puño de tierra al cajón del difunto, comienzan los "tan bueno que era", "Era una gran persona", "como nos va a hacer falta", "siempre lo recordaremos" y más, y más, y más, lo cual la mitad son fingidas, porque en muchas ocasiones lo último que oyen nuestras personas amadas de nuestros labios es "Ya no te soporto", "Déjame en paz", "Ya no te quiero", "No tengo tiempo", "Yo te llamo después" y no es nada parecido al "¿Como me va a hacer falta su presencia junto a mí?" que pasa por nuestra mente, de nuevo únicamente "después de".
¿No sería maravilloso como decía atrás, una agradable reunión o encuentro en donde todos los allegados, o ni tan allegados, pero todos aquellos que tienen un sentimiento para esa persona se lo digan en vida, en sus 5 sentidos, con sinceridad y con serenidad, viéndolo a los ojos, acompañandolo piadosa y solidariamente en un momento único e irrepetible que podría no ser macabro sino especial?
Pido de nuevo un ejercicio de imaginación para considerar incluso la creación de lugares especiales para estos fines, como un salón o jardín de eventos pero más refinado y especializado donde, sólo por aportar ideas sin querer limitar la creatividad de cada quien o los deseos personales únicos, se podría celebrar la vida y obra y memorias del candidato a espíritu, con fotos, videos, reconocimientos, antes de que se vaya de nuestro barrio.
Todos podríamos participar alegremente de esa fiesta y al igual como soñamos con una graduación o una boda perfecto podemos no solo señor sino alcanzar un Encuentro Perfecto con el Más Allá.
LECCION 2: Con la vara que mides serás medido.
En este punto quiero llevar a la reflexión de que existe la cultura del Más Allá como un Gran Centro Penitenciario o un Resort 5 estrellas al que accedes en uno u otro caso dependiendo de como anda tu conciencia y tus acciones. En cambio, con mi propuesta de Una Muerte Planeada, la Justicia sería mucho más palpable y menos esotérica que con las ideas actuales. Consideremos, si has vivido una vida plena, rodeando a tus próximos de valores positivos y de cosas buenas, no tendrás que esperar a dar el "Gran Salto" para investigar si es verdad o mito el Bonachón de Pedro con su gran manojo de llaves esperándote con una alfombra roja exclusiva de almas puras, con el riesgo siempre inminente de que al igual que Santa Claus o los Reyes Magos, San Pedro es una invención bien intencionada, pero al fín y al cabo intencionada para mantenernos en un Rebaño puritano, aunque con dudosos resultados a fín de cuentas.
Mi propuesta daría a cada cual lo justo y merecido en el momento justo, elegido (A menos que como los pavos te mueras en la víspera) sin ningún engaño ni mito de por medio, sería la cosecha de una vida en el Sentido Afectivo y de ninguna manera alguien puede robarse precisamente eso "el afecto".
Es innegable que hay a quien sus bienes les dan para comprar o más bien alquilar lloronas de Sepulcro, y hasta un mariachi tocando las Golondrinas pero no es eso a lo que yo me refiero, me refiero a la posibilidad de escuchar de tu esposa o esposo de 60 años de vida que te diga "Nunca hubo ni habrá nadie como tú y de todos los seres humanos que hay en el mundo tú eres el que me ha hecho más feliz", o en cambio, un silencio abismal que encontrarás en un hijo que no te puede decir nada en ese último momento porque simple y llanamente no te conoce más de lo que conoce al chofer del autobús que aunque pasa cada mañana por la calle donde vive, nunca hubo ni por curiosidad o accidente un acercamiento.
A mi modo de ver hay más justicia en ese sólo hecho del "Ultimo momento" que en todos los libros escritos y por escribirse de Derecho o Leyes y es un aspecto que para bien de algunos pero para mal del resto nunca escucharemos de las personas acertadas los adioses acertados o las declaraciones de amor merecidos.
LECCION 3: Un buen día para morir.
De nuevo puedo sonar aquí, si es que has osado llegar hasta este punto, un tanto insensible o porque no decirlo enajenada, pero te llamo a quitar de tu mente las ideas que las películas sentimentales, los religiosos y sin duda las madres de corazones rojos nos han heredado acerca de lo penoso que es dejar este mundo y que es un momento sombrío, impenetrable e inimaginable.
¿Por qué no ponernos una fecha, un día que nos signifique algo, o que conlleve algún logro de por medio, una meta un plazo? No soy todavía muy vieja y no sé si llegaré a serlo pero quiero imaginarme en la memoria de mis hijos y en general de mi descendencia como un ser con capacidades, con sentimientos y enseñanzas para dar y no como un espectro doliente llena de quejas y autoconmiseración. Y no sólo en la memoria de ellos sino también en su vida y con esto lo que quiero decir es que prefiero despedirme alegremente de mis allegados como quien va a un viaje muy largo a quien se cambia de residencia a un lugar lejano, a tener que significar un gasto en tiempo, en emociones (desgaste emocional, lástima, conmiseracìón, apatía, desinterés, abandono..) y porque no ser claro y decirlo también en dinero.
¿Por qué no mejor hacer un Plan de Muerte, como un buen planificador y tomar en cuenta hsta donde te alcanza el dinero, la salud, la alegría y obviamente las Ganas de Vivir por razones positivos y no vivir aferrado incomodamente a la vida como una tabla de náufrago en la que sentimos sólo calor, sed, soledad, dolor, temor y desesperaciòn?
Espero que el día que la vida me ofrezca nada mejor que todo eso yo, ya haya elaborado y organizado MI PLAN y llevarlo a cabo.
Mi más ferviente deseo es tener un BUEN DIA PARA MORIR y no UN LARGO TIEMPO PARA MAL MORIR.
